El intelectualismo moral es un concepto desarrollado por Sócrates. Relaciona el conocimiento con el bien, cuanto más conocimientos adquiere una persona más cerca está del bien. Si una persona practica el mal, es sencillamente porque no conoce el bien.Cree que el ejercicio del bien no puede depender de la convencionalidad que defendían los sofistas escépticos. Es decir, para Sócrates la bondad y la justicia residen en el conocimiento de las mismas.Este conocimiento del que habla Sócrates es de dos tipos. El primero de ellos es un saber entendido como destreza, corporal o espiritual para la realización de algo. El segundo tipo es un saber entendido como conocimiento explícito y consciente de algo, es decir de forma teórica y no práctica a diferencia del primer tipo de saber. Como consecuencia de esto se deriva la siguiente teoría: Los asuntos morales y políticos deben estar regulados por expertos en dichos temas, según él no podemos dejar en manos de los ciudadanos, que no tienen plenos conocimientos acerca de pólitica, decidir aspectos sobre ésta. Este sistema puede llevar a pensar en que Sócrates era, en cierto modo, antidemocrático y elitista. Este aspecto queda reflejado en la influencia que recibe Platón. Sócrates no es el único filósofo que apoya esta idea de intelectualismo moral, sin embargo, es el precursor y el filósofo más convencido de ella.
En el siglo V a.C. se creía que el fundamento de las leyes y el comportamiento de las personas debía basarse en la naturaleza (physis). Existía una ley natural que todas las personas debían respetar. Teniendo esta ley como referencia se sabía qué es lo que está bien y qué es lo que está mal. Más adelante en el siglo IX a.C. los escépticos comienzan a replantearse la ley natural y creen que es incorrecta. Argumentando que si no conocemos bien la naturaleza en toda su complejidad y totalidad resulta imposible basarnos en ella como ley a seguir. Al no poder establecer la ley natural plantean una nueva solución al respecto, lo que está bien y lo que está mal debe ser acordado por las personas, debe existir una convencionalidad de las leyes y la moral (nomos).
Parménides planteó el siguiente axioma: "El ser es, el no-ser no es". Una vez había llegado a esta conclusión y gracias únicamente al método de la deducción describió las características del ser:
1.El ser no tiene principio y es único. Porque no hay nada anterior al ser y no puede haber sido creado a partir de un no-ser ya que no existe.
2.Es eterno. En el caso de tener un fin llegaría a ser un no-ser.
3.Es continuo. Ya que cualquier intervalo sería no-ser.
4.Es inmóvil e inmutable porque, en el caso contrario, tendría que transformarse en no-ser.
5.Es indivisible. Si existiesen sus partes, éstas por no ser "ser" tendrían que ser "no-ser".
El orfismo es una corriente religiosa que surgió en la antigua Grecia, recibe este nombre gracias a Orfeo, personaje de la mitología griega cuyo don era la música. Estaba capacitado para profetizar sobre lo que ocurría después de la muerte y estaba muy vinculado al ´´Mas Allá´´. Además de utilizar la figura de Orfeo, también se recurre a Dioniso como elemento purificador y como creencia.
Los órficos (orphikoi) tenían su propia teoría acerca del alma, creían que esta únicamente se mantenía conservando su estado puro. Aceptan vivir de la manera órfica (bíos orphikós) y por ello se convierten en individuos marginados y errantes. Cuestionan y rompen con las creencias religiosas de Grecia , no solo en el aspecto de la salvación del alma, también en la del propio hombre y en su destino después de la muerte. Estas cuestiones quedan reflejadas en los textos órficos, donde se muestra la disconformidad sobre la cosmogonía griega, es decir, no compartían la misma opinión sobre el origen del universo y la humanidad, de la misma forma, diferían de la teogonía de Hesíodo, la teología más dominante. Las narraciones sagradas de esta corriente suelen datarse en el siglo III antes de Cristo. Pero la discrepancia no abarcaba únicamente el terreno teórico, los órficos también lo llevaban a la práctica con diferentes ritos y costumbres, además de esto, tenían también sus propias prohibiciones. El orfismo ha dejado una importante huella gracias a sus textos, un ejemplo de ello es la relación que tiene con filósofos como Platón y Aristóteles.