Parménides planteó el siguiente axioma: "El ser es, el no-ser no es". Una vez había llegado a esta conclusión y gracias únicamente al método de la deducción describió las características del ser:

1.El ser no tiene principio y es único. Porque no hay nada anterior al ser y no puede haber sido creado a partir de un no-ser ya que no existe.

2.Es eterno. En el caso de tener un fin llegaría a ser un no-ser.

3.Es continuo. Ya que cualquier intervalo sería no-ser.

4.Es inmóvil e inmutable porque, en el caso contrario, tendría que transformarse en no-ser.

5.Es indivisible. Si existiesen sus partes, éstas por no ser "ser" tendrían que ser "no-ser".